El país tiene algunos problemas, pero quizá el más importante es la baja producción petrolera y la situación de Petróleos Mexicanos (Pemex), declaró el empresario Carlos Slim Helú, al abrir su conferencia de prensa anual con reflexiones sobre el crecimiento del país y el peso que llegó a tener el sector petrolero.
“Lo que debe hacer Pemex es concentrarse en producir petróleo (…) es urgente que ya lo haga”, apuntó el hombre que lidera el patrimonio privado más grande de México y América Latina, al destacar que la principal empresa pública del país arrastra una baja producción y altos costos dada su gran estructura, que ha derivado en deudas e impagos a proveedores.
Grupo Carso, fundado por Slim, es el principal socio privado de Pemex. El empresario apuntó que la producción de la empresa pública no es suficiente, sobre todo porque el crudo está por encima de los 100 dólares por barril.
“Hubiera sido impresionante que (Pemex) produjera, por ejemplo, 2 millones de barriles a 100 dólares”, consideró el empresario, luego de hacer un recuento sobre los niveles que se llegaron a registrar en sexenios pasados, como el de Vicente Fox, cuando Pemex produjo un promedio de 3 millones 270 mil barriles diarios, para luego cuestionar dónde quedaron esos ingresos del boom petrolero.
Slim consideró positiva la meta de producción de un millón 800 mil barriles diarios en Pemex, planteada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, pero reiteró que necesita aumentar. El lunes se reportó que la petrolera produjo en abril un promedio de un millón 600 mil barriles diarios.
El empresario adelantó que, como parte de los proyectos de Grupo Carso con Pemex, sobre todo en el campo Ixachi, la producción de crudo en el país podría aumentar en un millón de barriles diarios adicionales de crudo, además de gas, en los próximos dos a tres años.
En Ixachi –gigante en náhualt–, que es el yacimiento más grande descubierto por Pemex en tres décadas, Grupo Carso tiene un contrato para la perforación de 32 pozos, cada uno estaría generando “5 mil barriles diarios”, comentó Slim, quien aseguró que hasta el momento van 35 pozos trabajados.
Así como reiteró las apuestas que hay sobre Ixachi para aumentar la producción petrolera en el país, descartó entrar en otro tipo de negocios de hidrocarburos, como el fracking –fractura hidráulica–, una técnica cuestionada por asociaciones ambientales por el riesgo de contaminación y que la actual administración está evaluando. “Ya estamos muy saturados”, zanjó Slim.
El magnate descartó que sus empresas participen en Lakach, un yacimiento de gas en aguas profundas del Golfo de México, que se encuentra a 900 metros de profundidad y a 65 kilómetros de tierra.
Si bien se han hecho inversiones públicas por mil millones de pesos para analizar su viabilidad, el proyecto es “irracional”, resumió el empresario.