Juan Manuel Cerúndolo y el calor fulminan a Sinner en el Roland Garros

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París. Número 1 mundial e inmenso favorito al título, el italiano Jannik Sinner se despidió de Roland Garros este jueves en segunda ronda al caer ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo (56); 6-3, 6-2, 5-7, 1-6 y 1-6, en un duelo en el que se derrumbó físicamente por el calor.

Cuando Sinner dominaba 5-2 en el tercer set, bajo un calor sofocante en la pista central, el italiano de 24 años decayó  y dejó escapar la victoria después de haber controlado claramente el inicio del partido.

«Es duro para él. Creo que tuve un poco de suerte. Lo siento por él. Merecía ganar y luego no sé qué le pasó», dijo Cerúndolo al  terminar su partido en la Philippe Chatrier, una caldera a más de 30 grados y un sol resplandeciente.

«Quizá calambres, quizá presión, pero espero que se recupere. Estoy súper contento. Voy a seguir intentando jugar lo mejor posible. Es un torneo que me encanta jugar, la arcilla es mi mejor superficie», añadió el argentino de 24 años, hermano pequeño del número 26 mundial Francisco  Cerúndolo.

Ultrafavorito en ausencia del doble defensor del título Carlos Alcaraz, el italiano llegaba con una increíble racha de invencibilidad en el circuito, 30 victorias consecutivas tras sus títulos en Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma este año. No caía tan pronto en un Grand Slam desde Roland Garros 2023.

Derrotado el año pasado en una final épica contra su rival español Alcaraz, que le levantó tres puntos para partido  y le remontó dos sets, Sinner no aprovechará su baja para conquistar el único título de Grand Slam que falta en su palmarés.

Su derrota, combinada con la ausencia del español, abre espacio para Novak Djokovic, en busca de un histórico 25 torneo de Grand Slam.

Imagen de su desplome, en el tercer set, después de haber perdido 15 puntos seguidos ante el argentino, el italiano se sentó sobre los paneles publicitarios laterales para recuperar el ánimo con 4-5, 0-40, tras más de dos horas de juego.

La árbitra bajó a interesarse por su estado y el italiano le respondió que no sabía si se trataba de «una deshidratación» o de otra cosa, mientras se apoyaba en la raqueta como si fuera un bastón para mantenerse en pie, quizá afectado por calambres.

El italiano obtuvo la atención de un fisioterapeuta, antes de marcharse varios minutos a los vestuarios para «una evaluación» de su estado de salud, según informó la árbitra.

Nada volvió a ir en la buena dirección para el italiano, que perdió ese set antes de anotar apenas un juego en el siguiente y otro en el quinto y decisivo.

Una agonía retransmitida en directo, con el mejor jugador del mundo encadenando errores flagrantes, incapaz de subir a la red para jugar las dejadas, aprovechando cada pequeña pausa para estirarse, apoyado penosamente en su raqueta y en cada cambio de lado poniéndose una bolsa de hielo en el cuello o vaciándose una botella de agua en la cabeza, con la mirada perdida.

El italiano criado en las montañas tuvo que retirarse el pasado mes de octubre en el Masters 1000 de Shanghái (China), también por motivos similares.

«Al principio no podía ganar más de tres juegos por set, al final tuve suerte», insistió Cerúndolo. «Él sacaba para ganar el partido.», rememoró sonriente aunque apenado por su rival.


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