El Instituto Nacional Electoral (INE) solicitará a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) una fiscalización urgente a las cuentas del órgano, particularmente de las compras de 2023 a la fecha.
Nueve días después de la renuncia de Guadalupe Taddei a la presidencia del INE, ocurrida en medio de hallazgos de corrupción, los consejeros revisan hoy un proyecto a partir del cual el Instituto pedirá a la ASF “un ejercicio emergente de fiscalización de la función y desempeño de la función y desempeño de las adquisiciones del Instituto y otras directrices emergentes”.
Hace exactamente una semana, Blanca Cruz rindió protesta como presidenta provisional del INE y, de inmediato, junto con sus nueve colegas empezaron a revisar la situación administrativa y operativa del Instituto.
Al mismo tiempo, solicitaron la renuncia a los principales funcionarios vinculados con Taddei – en especial a quienes aparecieron en las reuniones sociales con el proveedor José Alfredo Hernández Casillas-.
Este martes, en mesa de consejerías se revisarán otras posibles salidas de integrantes del primer círculo de la ex presidenta, y se avanzará en los documentos base para asuntos de organización de las elecciones del año próximo.
Está revisión urgente a la ASF correría en paralelo con una revisión anunciada por esta instancia federal, ante los hallazgos de irregularidades en procesos de licitaciones y adjudicaciones directas.
Igualmente están en marcha distintas auditorías del Órgano Interno de Control del INE sobre estos temas relacionados con posibles ilícitos e irregularidades administrativas, sobre todo conflictos de intereses.