La estimación de crecimiento económico para México por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) aumentó de 1.2 a 1.5 por ciento para el cierre de este año, impulsado por una aceleración de las exportaciones hacia Estados Unidos y políticas fiscales y monetarias menos restrictivas; no obstante, para 2027 redujo su pronóstico ante la persistencia de factores que limitan la actividad económica.
Tras concluir la misión correspondiente a la Consulta del Artículo IV, el organismo internacional bajó de 1.9 a 1.8 por ciento su previsión del Producto Interno Bruto (PIB) para 2027, debido a que la incertidumbre en torno a la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), así como los recientes cambios regulatorios e institucionales a nivel nacional, continuarán restringiendo el dinamismo de la economía.
La misión explicó que la actividad económica durante este año también se ha visto favorecida por el impacto limitado del encarecimiento internacional de la energía, derivado de la estabilidad regional de los precios del gas natural y las medidas fiscales implementadas para proteger los precios de la gasolina.
No obstante, señaló que entre los principales riesgos identificó una intensificación de las tensiones comerciales y geopolíticas, mayores tasas de interés internacionales y retrasos en la consolidación de las finanzas públicas.
En materia fiscal, el organismo advirtió que, si bien México ha continuado con la reducción del déficit, el Paquete Económico 2027 contempla una consolidación más gradual que la anunciada previamente, lo que implicaría una trayectoria ascendente para la deuda pública en los próximos años. Por ello, recomendó incrementar la recaudación, mejorar la distribución del gasto y ampliar la participación privada para proteger la inversión pública necesaria para impulsar el crecimiento.
Particularmente, el organismo señaló que el Paquete Económico 2027 contempla una consolidación fiscal más gradual que la anunciada originalmente, lo que implicaría una trayectoria ascendente para la deuda pública durante los siguientes años.
2,4% Prevé el FMI que crezca América Latina durante 2026
Entre las alternativas planteadas por el organismo se encuentran una mejor focalización de los programas sociales, la eliminación progresiva de los subsidios a combustibles, el fortalecimiento de las finanzas de Petróleos Mexicanos (Pemex), así como posibles modificaciones a los impuestos sobre propiedad, vehículos, carbono y renta de las personas físicas.
En cuanto a la inflación, el FMI anticipó que su retorno sostenido a la meta de 3.0 por ciento del Banco de México (Banxico) podría retrasarse hasta principios de 2028, debido a la persistencia de presiones en los precios subyacentes y a expectativas inflacionarias que todavía se mantienen elevadas.
Al respecto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) resaltó las conclusiones del organismo internacional y refirió que en el Paquete Económico 2027 plantea reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) dentro de una trayectoria multianual de consolidación. Fortalecer los ingresos, ejercer el gasto con responsabilidad y ampliar la inversión son elementos centrales para preservar la sostenibilidad de las finanzas públicas.
No obstante, respecto a la recomendación sobre el fortalecimiento fiscal, la dependencia federal considera que una consolidación gradual, sustentada en metas realistas, mayores ingresos permanentes y una ejecución responsable del gasto, es la que permitirá avanzar de manera sostenible en la reducción del déficit, “al tiempo que protege la inversión y la actividad económica”.
La SHCP resaltó que el organismo internacional destacara la solidez del sistema financiero mexicano, debido a sus altos niveles de capital y liquidez, baja morosidad y una adecuada rentabilidad, además de reconocer los avances derivados de la entrada de nuevos bancos y entidades digitales que contribuyen a ampliar el acceso a servicios financieros.
Y reiteró su compromiso con una conducción responsable de las finanzas públicas, una consolidación fiscal gradual, la sostenibilidad de la deuda y el fortalecimiento de la inversión. “México cuenta con fundamentos macroeconómicos sólidos, un sistema financiero resiliente y herramientas de política económica que permiten enfrentar un entorno internacional complejo”, finalizó.