El aviso de una madre preocupada luego de que su hijo de 19 años gastara 3 mil dólares en armas fue la pista que permitió al FBI descubrir y desarticular un presunto plan para atacar el evento de la UFC en la Casa Blanca el pasado fin de semana, al que asistió el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
De acuerdo con documentos judiciales revelados el martes por el Departamento de Justicia, el complot contemplaba el uso de drones cargados con explosivos y francotiradores para provocar una masacre durante la función organizada en los jardines de la residencia presidencial con motivo del cumpleaños número 80 de Trump.
La investigación comenzó el 10 de junio, cuatro días antes del evento, cuando la madre de Tycen Proper, un joven de Ohio, alertó a la policía sobre las recientes compras de armas de su hijo y sus actividades en internet.
Según las autoridades, Proper había gastado alrededor de 3 mil dólares de su dinero de graduación en armas de fuego, municiones, cargadores adicionales y equipo táctico. La denuncia llevó a los agentes a revisar sus dispositivos electrónicos, donde encontraron conversaciones que destaparon una presunta conspiración para