París. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, prometió ayer un dispositivo “masivo” para evitar nuevos disturbios durante las protestas sociales convocadas para hoy en ese país, que incluirá helicópteros, blindados y el despliegue de 70 mil uniformados; mientras, la policía informó de la detención de un sospechoso de un tiroteo en Trappes, cerca de París, que dejó un muerto y cinco heridos.
El alcalde de Trappes identificó a la víctima como un hombre de origen africano, pero horas después la Fiscalía Nacional Antiterrorista informó que era un francés nacido en 2000.
“Estas personas fueron atacadas por el color de su piel o su religión percibida y por ninguna otra razón”, afirmó el presidente Emmanuel Macron, quien calificó el acto de terrorista-racista. “No hay lugar para esto en Francia”, sentenció.
El sospechoso, que fue detenido por la policía menos de 20 minutos después de que comenzó a disparar; la fiscalía lo identificó como Kévin T, francés nacido en 1987.
En tanto, los manifestantes volverán a tomar las calles hoy para denunciar el alto costo de vida. Estudiantes, miembros de la Confederación General del Trabajo (CGT) y activistas del movimiento de “chalecos amarillos”, cuyas movilizaciones contra la injusticia social sacudieron a Francia en 2018 y 2019, se preparan para sumarse a la nueva jornada de protestas.
Laurent Nuñez, ministro del Interior, declaró en conferencia de prensa que unidades policiales de élite asegurarán edificios públicos, como ayuntamientos, en una operación de seguridad “altamente móvil”. Las autoridades se encuentran bajo presión por las escenas de caos registradas el fin de semana pasado con choques con la policía, saqueos e incendios de edificios públicos.
El primer ministro de Albania, Edi Rama, defendió la actuación policial durante las protestas estudiantiles registradas desde hace más de una semana en el país, y acusó a los medios de comunicación de “glorificar y relativizar” los enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad.
En una rueda de prensa, el premier, a quien los manifestantes exigen dimitir, apuntó que el país y los albaneses “son bombardeados con la falsa idea de que los estudiantes inocentes e idealistas están siendo víctimas de la violencia policial”. Además, afirmó que “desde que comenzó la protesta masiva y pacífica, reconoció que las razones para manifestarse “son legítimas y pueden ser innumerables”.