La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) escaló sus protestas en la Ciudad de México tras el ataque contra integrantes de la Sección 22 en San Pablo Villa de Mitla, Oaxaca, donde el magisterio reportó 11 docentes hospitalizados, entre ellos una profesora trasladada a un nosocomio de tercer nivel, y 13 vehículos dañados.
El bloque magisterial cerró ambos sentidos de Circuito Interior, a la altura de Paseo de la Reforma, después de un mitin frente a la Estela de Luz, alrededor de las 11:00 horas. La movilización impactó uno de los corredores viales más transitados de la capital y obligó a automovilistas a buscar rutas alternas, como Periférico, Sevilla, Florencia, Insurgentes y Eje 1 Poniente.
Tras el mitin, maestros de Oaxaca retiraron vallas usadas para dividir carriles y las colocaron sobre la avenida como barreras. A las 14:15 horas, después de casi tres horas de mantener bloqueada la vialidad, los manifestantes se retiraron y la circulación se normalizó en ambas direcciones.
La protesta tuvo como eje la exigencia de justicia por los disparos registrados el miércoles durante un bloqueo carretero en Mitla, donde la Sección 22 mantiene una jornada de presión contra autoridades estatales y federales.
Ante sus bases, la dirigencia de la CNTE acusó que la agresión en Oaxaca incluyó armas de fuego y la participación de civiles armados, además de personas con uniforme policial. El señalamiento alcanzó al presidente municipal de San Pablo Villa de Mitla, Esaú López Quero, quien horas después solicitó licencia indefinida al cargo.
“He tomado la decisión de pedir licencia de manera indefinida con el objetivo de que las autoridades realicen el esclarecimiento de los hechos en el bloqueo carretero de nuestro municipio”, informó el edil después de los señalamientos de la organización magisterial.
López Quero expuso que la Sección 22 violó un acuerdo de usos y costumbres firmado en 2013, en el cual la CNTE se comprometió a no realizar bloqueos en la jurisdicción de Mitla, precisamente tras un desalojo similar ocurrido aquel año.
“La presencia de elementos armados corresponde a procedimientos institucionales de seguridad pública y no a una intención de confrontación. Es el pueblo que se manifestó, es el hartazgo. Ellos vinieron aquí a nuestro territorio a manifestarse, no respetando el acuerdo de 2013”, refirió.
Mientras la protesta avanzaba en la capital, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) inició diligencias por los hechos violentos ocurridos en la carretera federal 190. La institución presentó ante el Ministerio Público al alcalde con licencia, a su escolta, al director y subdirector de la Policía Municipal, así como a otros elementos de la corporación.
Como parte de la investigación, la Fiscalía analiza videos difundidos en redes sociales en los que aparecen civiles y presuntos policías con armas durante la dispersión de la protesta. La indagatoria revisa posibles delitos de disparo de arma de fuego, privación ilegal de la libertad, hechos de corrupción y apología del delito.
Horas antes de la presentación de los funcionarios municipales, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca reconoció que tres policías estatales asignados a la Policía de Villa de Mitla quedaron bajo revisión por su posible participación en los hechos. Entre ellos figura un comandante.
Durante su posicionamiento en la Ciudad de México, la Sección 22 responsabilizó al gobierno de Oaxaca por la violencia contra sus integrantes. La dirigencia sostuvo que los tres niveles de gobierno comparten responsabilidad por la estrategia aplicada frente a la protesta social.
La Coordinadora también acusó que el operativo en Mitla formó parte de una política de confrontación contra el movimiento magisterial.
“Hoy queda nuevamente desenmascarado el falso discurso del llamado ‘gobierno del diálogo abierto’”, afirmó
la organización magisterial al denunciar agresiones, intimidación, despliegues policiales y uso de terceros contra
sus movilizaciones.
Bajo ese argumento, la dirigencia exigió castigo para los responsables materiales e intelectuales de la agresión. También pidió el alto inmediato a las provocaciones contra el magisterio y respuestas serias al pliego de demandas que mantiene sobre la mesa con autoridades federales y estatales.
Otro frente de presión se mantuvo en Oaxaca, donde contingentes de la Sección 22 cercaron durante seis horas el complejo de oficinas del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial. La protesta coincidió con el cuarto día de paro indefinido, que mantiene sin clases a miles de estudiantes de escuelas públicas en la entidad.
Frente al cierre en Circuito Interior, la Secretaría de Gobernación (Segob) llamó a la CNTE a privilegiar el diálogo y evitar afectaciones a personas que dependen de la movilidad en la capital. La dependencia reconoció el derecho a la libre manifestación, pero pidió mantener abiertas las vías institucionales para atender las demandas del magisterio.
La protesta dejó en pausa el ambiente de negociación que el Gobierno federal buscaba sostener con la Coordinadora. La dirigencia de la Sección 22 ya había suspendido una mesa de justicia en la Segob después de conocer la agresión contra sus compañeros en Mitla.
Para el magisterio oaxaqueño, los hechos en Oaxaca modificaron el sentido de la jornada de lucha. La demanda central dejó de concentrarse solo en el pliego educativo y laboral, para incorporar la exigencia de sanciones penales contra los involucrados en la dispersión.
Al cierre de la movilización en Circuito Interior, los docentes mantuvieron su advertencia de continuar con las acciones de presión mientras no exista una respuesta concreta por los hechos de Mitla.
…Y la CETEG vandaliza en Chilpancingo
Por Redacción
Integrantes de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) vandalizaron las oficinas de la Subsecretaría de Planeación Educativa de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG), como parte de sus protestas.
En protesta porque el titular de la Subsecretaría, Víctor Rodríguez Orozco, cancelara una reunión que tenía programada para este jueves, un grupo de personas con el rostro cubierto llegaron alrededor de las 11:00 horas al inmueble ubicado en la colonia Potrerito, de Chilpancingo, para reclamar por la falta de atención a sus demandas.
Una vez ahí, los docentes pidieron al personal que desalojara el inmueble.
Posteriormente, los manifestantes comenzaron a destruir equipo de cómputo, archiveros, mobiliario y diversos objetos de oficina. Entre los daños reportados se encuentran al menos cuatro computadoras estropeada, una pantalla y una mesa de cristal en la sala de juntas. Además, los integrantes de la CETEG realizaron pintas en paredes y sobre fotografías.
Tras varios minutos dentro del edificio, los manifestantes se retiraron del lugar. Más tarde, arribó personal del área jurídica de la SEG para iniciar la evaluación de daños y proceder con las denuncias correspondientes contra quienes resulten responsables.
La secretaria general de la CETEG, Elvira Veleces Morales, confirmó que la acción fue realizada por miembros de la organización que dirige y culpó a las autoridades estatales.
“Es una reacción de los gestores por la negligencia de los funcionarios, al incumplimiento de una reunión a realizarse el día de hoy a la que no acudió el titular”, sostuvo.
La dirigente magisterial indicó que están en la fase final del proceso de organización para sumarse al paro nacional a partir del próximo lunes 1 de junio, y aunque no quiso hablar del número de docentes que saldrán hacia la Ciudad de México expresó que se ha hecho un llamado para que asistan de forma masiva.